«La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir, nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras.»
(Jean Jacques Rousseau)

Psicología infanto-juvenil
«La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir, nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras.»
(Jean Jacques Rousseau)

Psicología infanto-juvenil
«La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir, nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras.»
(Jean Jacques Rousseau)


La terapia psicológica o psicoterapia infanto-juvenil es la herramienta que utilizamos los psicólogos infantiles para poder trabajar, con los pacientes que acuden a consulta, aquellos comportamientos o aspectos que les preocupan a los papás sobre el desarrollo de sus hijos/as.
En terapia ayudamos, enseñamos y ofrecemos herramientas para que los papás podáis gestionar las conductas de vuestros hijo/as, también trabajamos mano a mano con los más pequeños de casa para que aprendan técnicas que le ayuden en su día a día.
La terapia psicológica o psicoterapia infanto-juvenil es la herramienta que utilizamos los psicólogos infantiles para poder trabajar, con los pacientes que acuden a consulta, aquellos comportamientos o aspectos que les preocupan a los papás sobre el desarrollo de sus hijos/as.
En terapia ayudamos, enseñamos y ofrecemos herramientas para que los papás podáis gestionar las conductas de vuestros hijo/as, también trabajamos mano a mano con los más pequeños de casa para que aprendan técnicas que le ayuden en su día a día.

El trabajo que realizamos en psicoterapia infanto-juvenil lo realizamos de forma presencial en consulta u online, ofreciendo la posibilidad, a aquellos pacientes que tengan dificultad, de asistir a terapia sin tener que desplazarse. En este caso el trabajo también es compartido con vosotros, los papás.
En muchas ocasiones necesitaréis orientaciones para gestionar determinados comportamientos de vuestros hijo/as.
La terapia siempre se centrará en tres grandes fases por las que paciente, papás y profesional iremos pasando:
1- Evaluación: las primeras sesiones (habitualmente 2 en la mayoría de los casos) se emplearán para conocer la historia del pequeño/a, así como lo que les preocupa a los papás. En dichas sesiones, además de tener un acercamiento con el menor y una entrevista con sus papás, se usarán test y cuestionarios (en aquellos casos que lo consideremos oportuno) que nos ayuden a obtener más datos para llegar a un diagnóstico y conclusiones fiables.
2- Explicación de resultados y objetivos a trabajar: una vez conocido el motivo de consulta, así como los resultados obtenidos de las pruebas y las primeras sesiones, se les explicará a los papás qué aspectos serían convenientes trabajar en consulta y en casa, así como la forma de trabajar en consulta en adelante si se llegase a poner en marcha el tratamiento psicológico. En el caso que fuera necesario, se entregaría un informe de los resultados obtenidos para que pudieran ser presentados donde los papás consideraseis oportuno (colegio, pediatra…).
3- Terapia psicológica: este momento engloba tanto las sesiones que tengan lugar en consulta, como el trabajo que se realice entre ellas en casa o el centro educativo. En la mayoría de las ocasiones, se hará uso del juego como herramienta fundamental del trabajo terapéutico, de forma que podamos hacer más llamativo y motivador el proceso de aprendizaje y cambio en consulta. Al finalizar cada sesión, se informa a los papás de aquellos aspectos relevantes de dicha sesión o trabajo que tengan que realizar fuera de la consulta.
Como fruto de todos los años de experiencia profesional, consideramos que el trabajo terapéutico compartido con otros pacientes es mucho más enriquecedor para el niño/a que si se enfoca a un trabajo exclusivo de forma individual. Por ello, en muchas ocasiones, el trabajo que se realiza con niños y adolescentes puede conllevar un rato compartido con otro paciente que presente unas características similares a su hijo/a o que tenga un motivo de consulta parecido, de forma que, además de trabajar los objetivos específicos, se estén desarrollando habilidades sociales y de comunicación básicas en el día a día de cualquier niño/a.

¿Qué trabajar juntos en psicoterapia infanto-juvenil?
Existen muchos motivos por los que acudir a consulta cuando hay algo en nuestro hijo/a que nos preocupa, como por ejemplo un cambio en su conducta, desinterés o periodos de tristeza, problemas en el centro educativo, dificultades académicas, separación de los padres, problemas con el pipí o caca, niño/a demasiado inquieto/a, dificultad para dormir o con la alimentación…
Estos son algunos ejemplos de motivos por los que plantearte acudir o solicitar ayuda de un profesional para tu hijo/a. Si no te sientes identificado/a con ninguno de ellos, pero sigues pensando que tu hijo/a necesita ayuda de un profesional, o que necesitas algún tipo de orientación… no dudes en contactar conmigo, juntos conseguiremos buscar solución a aquello que te preocupa.

¿Qué trabajar juntos en psicoterapia infanto-juvenil?
Existen muchos motivos por los que acudir a consulta cuando hay algo en nuestro hijo/a que nos preocupa, como por ejemplo un cambio en su conducta, desinterés o periodos de tristeza, problemas en el centro educativo, dificultades académicas, separación de los padres, problemas con el pipí o caca, niño/a demasiado inquieto/a, dificultad para dormir o con la alimentación…
Estos son algunos ejemplos de motivos por los que plantearte acudir o solicitar ayuda de un profesional para tu hijo/a. Si no te sientes identificado/a con ninguno de ellos, pero sigues pensando que tu hijo/a necesita ayuda de un profesional, o que necesitas algún tipo de orientación… no dudes en contactar conmigo, juntos conseguiremos buscar solución a aquello que te preocupa.

¿Qué trabajar juntos en psicoterapia infanto-juvenil?
Existen muchos motivos por los que acudir a consulta cuando hay algo en nuestro hijo/a que nos preocupa, como por ejemplo un cambio en su conducta, desinterés o periodos de tristeza, problemas en el centro educativo, dificultades académicas, separación de los padres, problemas con el pipí o caca, niño/a demasiado inquieto/a, dificultad para dormir o con la alimentación…
Estos son algunos ejemplos de motivos por los que plantearte acudir o solicitar ayuda de un profesional para tu hijo/a. Si no te sientes identificado/a con ninguno de ellos, pero sigues pensando que tu hijo/a necesita ayuda de un profesional, o que necesitas algún tipo de orientación… no dudes en contactar conmigo, juntos conseguiremos buscar solución a aquello que te preocupa.

