Cuando vienen unos papás por primera vez a consulta y les explico que mi método de trabajo se centra en el juego, como eje fundamental de las sesiones, suelo recibir dos tipos de respuestas… Aquellos que no aceptan que sus hijos/as vengan a consulta a jugar cuando esperan que el trabajo sea más “formal” y serio, y aquellos que confían plenamente en mi forma de trabajar y acaban encantados porque ven que sus hijos/as disfrutan viniendo conmigo.
El juego es el medio básico del que disponemos para acercarnos a los niños y adolescentes, es atractivo, llamativo, entretenido y les ayuda a distraerse. Hoy os muestro otro recurso que usamos en consulta, el SUDOKU y veréis todas las cosas que ponemos en funcionamiento cuando jugamos con este tipo de recursos.
*Memoria de trabajo*: en este juego tendremos que recordar y manejar los números para encontrar cuál es el que falta en cada casilla, lo que requiere de nuestra memoria.
*Planificación*: aplicar estrategias puede ayudarnos a despejar los números aún desconocidos, pues necesitamos resolver primero unas casillas para saber qué número va en un hueco concreto.
*Monitorización*: tendremos que asegurarnos de que el número que estamos introduciendo sea correcto y cuadre con el resto, de que estemos teniendo en cuenta todos los números, casillas, filas, columnas y cuadrantes.
*Flexibilidad cognitiva*: No es extraño que cometamos algún error rellenando las casillas de Sudoku y que lo detectemos más adelante gracias a la nuestra flexibilidad, cuando no nos cuadren los números.
*Atención focalizada*: debemos centrarnos en cada numero y hueco para averiguar cuál podría encajar en casa sitio.
*Escaneo visual*: para tener un idea de cómo va el juego, qué técnicas usar y qué pasos dar.. hay que saber realizar un escaneo visual de lo que tenemos delante.
*Percepción espacial*: Manejar bien los espacios en los cuales introducimos los números es esencial para resolver las pruebas de Sudoku.






